***Demasiada decencia, por favor***

Mi lápiz rodó escritorio abajo y al inclinarme para recogerlo, ví dos pares de pies, unos calzados con zapatos de tacón alto, otros con lustroso zapatos de piso de cuero negro; y bastó un instante de atención para percatarme de las respiraciones agitadas y las voces bajas… bajísimas.
Me asomé por encima de los separadores y me encontré con una escena más que graciosa, al grado de botarme de risa [si no hubiera temido ser descubierta en plena acción de espionaje].
Supongo que alguien con un poco de "decencia" ó cordura, ó recato, cautela, hubiera otorgado privacidad echándose para atrás y alejándose del lugar. Pero eso no es para mí, definitivamente.
Me agazapé sobre el panel y me acomodé lo mejor que pude: y allá abajo, tres cubículos adelante en diagonal, mi "jefa" y un trabajador de mi área, se debatían en una pelea amistosa que versaba sobre si ella debía dejarse arrancar el sostén ó no. Las miradas de ella, tratando de descubrir algún intruso, y sus ganas y poco pudor de él, eran graciosas en extremo. Y así estuvieron minutos más, hasta que él ganó y ya no tuve ganas de mirar más.
Las respiraciones agitadas y las vocecillas se prolongaron y hubo un momento en el que tuve que tomar agua del garrafón que se ubicaba con una vista generosa al "lugar de los hechos"; y cuando esperaba que el agua llenara el vaso, me percaté de que ya no habían ruidos, y entonces voltee a ver… Mala elección. Encontré a la pareja en pleno climax. Cerré los ojos, apreté los labios y me fui a sentar a mi lugar.
Saqué un block de stickers y tomé nota, me imaginé escribiendo prosa exponiendo el suceso con cada sórdido detalle, agregando audaces declaraciones y exponiéndolos en el blog la mañana siguiente. Pero me asqueé muy rápido, no debí pensarlo tanto. Escribí unas líneas y dejé el block sobre el escritorio, pero temiendo alguna sorpresa ventajosa, decidí cortar la nota y guardarla en el blosillo de mi camisa.
Al regresar todos de la hora de comida, se quedó todo tan lleno que supuse que cualquier cosa que pudiera delatarles, se confundiría entre tanta gente, y nadie sospechaba.
Al terminar mi trabajo casi de noche, aquella mujer voluptuosa y alta, arrogante, se aproximó a mi monitor y asintió ante todo, diciéndome que ya podía irme.
Me levanté, ella alargó la mano, sacó la nota de mi bolsillo y la leyó lentamente. Las palabras más [escritas] oscuras parecían en rojo y las releyó "zorra, bastardo, joder, impura, macho" y demás cosas debieron no agradarle y me dió una bofetada. Luego me sonrió, y con la mirada quiso persuadirme a no publicarla, haciéndome saber que si lo contaba, podría estar delatándome a mi misma.
 
***CUalquier parecido con la realidad no es coincidencia, basada en un hecho real, JAja***
 
_sophie_inspirada
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Una respuesta a ***Demasiada decencia, por favor***

  1. ivon cecilia dijo:

     HOLA
    Pues bueno, lo primero. Yo no se precisamente el origen de tu texto, pero dejame decirte que escribes super bien, lo haces de tal manera que cuando lo lei imagine mil historias diferentes, pero en serio me encanto me super encanto tu manera de redactar un momento tuyo en una situacion inesperada, bueno, no se que mas escribirte, solo que tienes talento para redactar una historia.
    ME GUSTO SHOPHIE

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