*UNA DE DÍA DE MUERTOS*.

PORQUE EN REHABILITACIÓN TAMBIÉN SE FESTEJA A ‘SUS MUERTOS’.
 
Las anoréxicas pasaron una noche maratónica arreglando hasta la perfección toda la comida. Las esquizofrénicas [y las voces en su cabeza, claro está], colocaron todo el papel picado en la habitación blanca, como manchando las inmaculadas paredes blancas y sonriendo al ver el colorido resultado.
Quienes cocinaron fueron las bulímicas, pasando tanto tiempo probando la comida y escupiéndola en el fregadero ó envolviéndola en servilletas, que casi no dejaron nada en las cacerolas. Las epilépticas encendieron las velas, danzando al ritmo de las bellas llamas […]; las de problemas de conducta [violencia ó falta de ella], esparcieron pétalos de flores de temporada, e hicieron un camino desde la entrada hasta el altar.
Las sociópatas miraban ceñudas al montón de chicas, sintiendo como rondaba la muerte aquél lugar, teniendo la necesidad de atender al llamado; las bipolares se rasgaban la ropa y al momento se hincaban a rezar plegarias…
Sólo las freaks de todos los freaks, permanecían silenciosas en un sillón aparte, mirando por la ventana. Sólo ellas permanecían quietas, sintiéndose extrañas en el mismísimo lugar de extraños, añorando salir afuera para de nuevo saber que siguen sintiéndose igual. Y añoraban a esa persona [sólo una entre millones], esa persona que les transportaba a un lugar tranquilo con sólo mirar en sus pupilas, esa persona con la que compartían aficiones y la que hacía soportables las largas noches que a veces, sólo a veces, eran tortuosas e interminables, esa persona que sabía comprender cuando se necesitaba estar solo y cuando se necesitaba compañía, y la persona que también necesitaba ser respetada de igual manera.
Y es entonces cuando sienten que de verdad ya están muertas y enterradas, y que aquel altar es el altar a sus vidas podridas y a sus entrañas que se marchitan con cada día, con cada estúpida terapia, con cada sarta de preguntas inútiles, con cada pastilla y cada lavado digestivo, con cada amor estéril y pérdida de tiempo, con cada segundo que pasa y no está aquella persona importante [en turno].
Ya están muertas y enterradas, alteradas por la libertad que perdieron, sintiendo que la rehabilitación, es la forma más eficaz de matar lo mejor en si mismas.
 
_sophie_
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