La Cita.

Tras una racha de días lluviosos por algo así de dos semanas, al fin amanecimos con un día claro y soleado. Endemoniadamente soleado.
La mañana estuvo muy fresca, pero en la tarde, un sol despiadado nos seguía a todos lados, y aún bajo techo, su presencia se sentía pegajosa, abrumadora.
Las actividades escolares me dejaron cuando comenzaba a caer la noche, y antes de huir de ahí, como recordando semanas anteriores e integrándose a la rutina, se precipitó una ligera llovizna que resultó refresacante, pero después se convirtió en lluvia furiosa y tormenta eléctrica.
El transporte, como siempre ocurría en tales casos, se hizo escaso antes de que pudiera salir de ahí. Me quedé en un parabús, medio mojada y ya fastidiada de un largo día que se negaba a terminar.
Mi espera terminó.
Te encontré al otro lado del camino, imaginándome, al mismo tiempo que yo te imaginaba.
"Siempre hay un roto para un descosido", ¿no?
 
_sophie_
 
[Oh, la música salsa de inspira]
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